Ingredientes
2 huesos de caracú grandes
80 grs de manteca
1 cebolla picada
400 grs de arroz
200 cc de vino blanco seco
1 litro y cuarto de caldo de ave
1 cápsula de azafrán
100 grs de queso parmesano rallado
Sal y pimienta a gusto
Con un cuchillo de punta vacíe uno por uno los huesos y pique finamente la médula que extrajo. En una cacerola amplia, ponga a derretir la mitad de la manteca junto con el caracú picadito. Sobre una tabla, pique la cebolla bien finita, y cuando la manteca y el caracú estén fundidos, agréguela a la cacerola y rehóguela hasta que vea que se pone translúcida. Agregue el arroz en forma de lluvia y mezcle, hasta que los granos estén brillantes. Incorpore el vino blanco y siga mezclando de a ratos. Agregue de a poco el caldo caliente, hasta que el arroz lo absorba, pero no debe quedar demasiado seco. Siga agregando el resto del caldo de a poquito, hasta obtener un risotto bien cremoso. Cuando el arroz esté a medio cocer, agréguele el azafrán, previamente diluido en dos cucharadas del caldo caliente. Retire el arroz del fuego y agréguele el resto de la manteca de a poco, cortada en trocitos. Agréguele el queso rallado, mezclando bien después de cada adición. Tape la cacerola y déjela un par de minutos cerca de la hornalla encendida para que los granos reposen en su jugo y terminen de estirarse.
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