450 grs de judías blancas secas o frijoles, en remojo en agua fría toda la noche
1 hoja de laurel
2 cdas soperas de vino tinto
2/3 de taza de caldo de cordero o vaca
2 cdas de manteca
Sal y pimienta
Berros, para adornar
Limpie el cordero. Corte 2-3 dientes de ajo en 10-12 láminas. Haga 10-12 cortes en la carne e inserte el ajo dentro. Frote con aceite, sazone con sal y pimienta y espolvoree con romero. Ponga el cordero sobre una rejilla en una fuente para asar no muy profunda y métalo en el horno. Mientras, lave las judías y póngalas en una cacerola con suficiente agua fresca para cubrirlas bien. Añada el resto del ajo y la hoja de laurel y después lleve a ebullición. Baje el fuego y cueza a fuego lento 45 min a 1 h, o hasta que estén tiernas. Pase el asado a una tabla y deje reposar, ligeramente tapado, durante 10-15 min. Quite la grasa de los jugos de cocción, después añada el vino y el caldo a la bandeja de asar. Cueza a fuego medio, removiendo y raspando la base de la bandeja, hasta que reduzca ligeramente. Cuele en una salsera caliente. Escurra las judías, quite la hoja de laurel, después mezcle las judías con la manteca, hasta que ésta se derrita y sazone. Adorne el cordero con berro y sirva con las judías y la salsa.