Ingredientes
1 pollo deshuesado
2 cdas de coñac
8 tajadas de pan de molde
Leche cantidad necesaria
2 cdas de manteca
3 dientes de ajo
1 cebolla
3 huevos duros
100 grs de queso rallado
2 cdtas de perejil picado
1 huevo batido
Sal y pimienta
½ cdta de nuez moscada
1 cdta de ají molido
200 grs de jamón cocido en un solo trozo
1 morrón rojo
1 morrón verde
Verduritas para caldo
1 cda de sal gruesa
Ponga el pollo deshuesado boca abajo sobre la mesa y hágale un corte desde el cogote hasta la rabadilla, a fin de abrirlo como un libro. Ingéniese para extenderlo abriéndolo lo más que pueda hasta dejarlo plano. Limítese a cortarlo y desechar el exceso de piel de los bordes, la grasa interna aferrada a la carne y los restos de huesecillos. Después con un pincel, frote la carne del pollo con el coñac. Coloque las tajadas de pan de molde en un bol, rocíelas con un poco de leche fría para humedecerlas, exprímalas y pique finamente. Derrita la manteca y rehogue en ella los dientes de ajo previamente triturados y la cebolla bien picadita. Mezcle en un bol la miga de pan, la cebolla y los dientes de ajo rehogados, los huevos duros picados grueso, el queso rallado, el perejil picado, y el huevo batido. Sazone a gusto con sal, pimienta, nuez moscada y ají molido. Quítele el cuerito y el exceso de grasa al jamón cocido. Córtelo en daditos y agréguelo a la mezcla. Sáqueles a los morrones los cabitos y semillas, pártalos por la mitad y corte en cuadraditos. Agréguelos al relleno. Distribuya todo el relleno en el centro del arrollado de pollo. Encierre el relleno levantando los bordes opuestos del rectángulo de pollo como si armara un cilindro. Cosa todos los bordes libres del pollo. Luego átelo como piolín, envuélvalo en un lienzo, retuerza los extremos y átelos con dos ligaduras de piolín. Haga una tercera ligadura en el medio, para asegurarse de que el paquete no se vaya a abrir durante la cocción. Ponga a hervir abundante agua en una cacerola junto con las verduritas para caldo y la sal gruesa. Cuando rompa el hervor, agregue le paquete y deje hervir despacito una hora y media, hasta que esté tierno. Escúrralo. Prénselo ligeramente, quítele el lienzo que lo envuelve y estaciónelo en la heladera un buen rato. Desátelo, quítele las ligaduras y costuritas y sírvalo cortado en rodajas gruesas, acompañado con la ensalada que prefiera. |